Hola chicos y chicas hoy les brindo consejos para mejorar en sus centros de estudio, espero que les sirva!
Busca tus motivos para estudiar
Este es el primer paso, escribe una lista de motivos personales, concretos y reales por los que decidiste empezar o continuar una carrera. ¿Qué quieres conseguir y en cuanto tiempo?.
Haz una foto de cómo quieres ser de aquí a 5 ó 7 años, cómo y dónde vivir, qué tipo de ocio, amigos, profesión, entorno, casa... quieres tener. Qué tipo de persona quieres ser. Una vez que definas ésto, pregúntate si estos estudios te van a ayudar a conseguir eso. Si es así, en los momentos de dificultad y desánimo recuerda tus motivos y la imagen personal que persigues.
Planifica el estudio y establece un horario estable
Haz un horario exhaustivo de cada semana: hora de levantarse y tiempo dedicado a desperezarse antes de ir a clase. Horas que dedicas a clase. Tiempo de actividades extra-académicas. Tiempo que dedicas a comer, cocinar, comprar, limpiar la habitación u otras actividades asignadas en el hogar. Actividades de ocio y un pequeño espacio para extras.
Cuando tengas esto ordenado en un cuadrante (horas x días de la semana) empieza a buscar el tiempo que dedicarás a estudiar. Al menos han de salir 2,30 a 3 horas al día y, si puedes, procura que sea el mismo horario todos los días. Si desde el inicio de curso dedicas al día este tiempo, te quedará tomar sólo en el momento de exámenes el último impulso. Más cerca de los exámenes el tiempo diario debe aumentar.
Combina estudio y ocio
Tan malo es sólo salir de marcha como sólo estudiar. El estudio en un nivel universitario es un esfuerzo sostenido durante el año y varios años seguidos. La mejor forma de motivarse es cada día darse un rato de ocio y relax después (y sólo después) de estudiar, como premio al esfuerzo realizado.
Controla los imprevistos
Una de las fugas de tiempo más comunes son los imprevistos: me llaman para tomar un café, me acordé de telefonear a alguien, me puse a ver la tele, fui a comprar... Deja cada día un espacio de tiempo para todo ésto ¡pero que no se solape con el tiempo de estudio! ¡no puedes interrumpir el estudio porque te acordaste de ir a comprar el periódico!
Utiliza una buena técnica de estudio
Desde coger apuntes hasta memorizar se puede aprender. No es lo mismo la forma de estudiar en el colegio o instituto que en la universidad. Has de adaptarla. Desde el lugar en el que estudias a la forma de realizar una lectura rápida, lectura comprensiva, subrayado, realización de esquemas y resúmenes, técnicas de memorización y repaso son la clave de los buenos resultados.
Controla la ansiedad ante los exámenes
En la época próxima a los exámenes, como ante cualquier situación de prueba, las personas están física y mentalmente más activadas. Pero si esa activación supera unos límites aparecerán síntomas físicos de ansiedad como: problemas para dormir, menos o más apetito, dolores de cabeza, dolor de estómago, taquicardias y temblores. También aparecen pensamientos ansiógenos: No podré hacerlo, no me acuerdo de nada, suspenderé...
La ansiedad se puede controlar y corregir
Proponemos unas sencillas técnicas de respiración y relajación para la parte física y algunos pensamientos alternativos para abordar y modificar los pensamientos ansiógenos.
Estas técnicas las puede el estudiante practicar en sus sesiones de estudio. El entrenamiento previo las hará eficaces antes del examen.
Estrategias físicas para relajar el cuerpo
Relajación muscular: Consiste en tensar cada grupo muscular del cuerpo mantener unos momentos y soltar junto con la respiración. De esta manera conseguimos de forma mecánica que los músculos se distiendan y la tensión no se almacene de forma física. Se practica durante 5 ó 10 minutos 1 ó 2 veces al día. Tensar y soltar cara, cuello, hombros, espalda, brazos, manos (una cada vez), tronco, estómago, piernas (una cada vez).
Respiración: Contar mentalmente de 1 a 4 inspirando y contar de 1 a 4 espirando. Repetir esto de 6 a 8 veces seguidas dejando que la respiración llegue al estómago.
Estrategias de pensamiento para relajar la mente
Se trata de unos pensamientos alternativos, adecuados, reales y que tranquilicen.
Antes de la situación:
Ya lo resolví con éxito en otra ocasión
Sé que puedo hacer cada una de estas tareas
Es más fácil cuando has empezado
Voy a lanzarme y acertaré
Mañana ya habré terminado
Durante la situación:
Voy a mantener el control
Lo tomaré con calma, sin prisas
Puedo hacerlo, lo estoy haciendo
Sólo puedo hacerlo bien
¡Ahora me relajo!
Respiro profundamente
Hay un final
Me concentraré en la tarea!
Practica estas estrategias en el momento del estudio, antes de ponerte y cuando te pongas un poquitín nervioso/a. Así la habilidad se automatizará y antes del examen tendrás el entrenamiento adecuado para mantener a raya la tensión. Recuerda que no hay remedios mágicos. Necesitas ponerte las pilas y practicar todas estas pautas, pero ten la seguridad de que la mejoría de tus resultados merecerá el esfuerzo.
Si te sirvió por favor compartelo con tus amigos, nos vemos la próxima!